5 maneras en que tu mente te engaña cuanto alguien rompe tu corazón

Cuando tu corazón está roto, tu mente quiere que recuerdes el dolor.

El dolor emocional que evoca la angustia es insoportable. Nada más importa, nadie más importa. Apenas podemos actuar, pensar, o movernos. Nos sentimos alejados de todos y solos en una neblina de irrealidad, atrapados en nuestro mundo destrozado. Todo lo que podemos ver es la persona que nos rompió el corazón, y todo lo que podemos sentir es un dolor terrible.

Lo que más queremos es que el dolor se alivie, que deje de doler tanto, pero eso no es lo que nuestra mente quiere.

Cuando nuestro corazón está roto, nuestra mente tiene una agenda muy diferente a la nuestra. Como resultado, nos engaña y empeora las cosas. Si queremos dejar de lastimarnos y seguir adelante, necesitamos saber cuándo NO debemos confiar en lo que nuestra mente nos dice.

¿Por qué no podemos confiar en nuestra mente cuando tenemos un corazón roto?

Para dejar de lastimar, debemos aceptar la realidad de la ruptura y hacer esfuerzos para seguir adelante. Necesitamos reducir la cantidad de tiempo que pasamos pensando en la persona que nos rompió el corazón. Necesitamos disminuir su presencia en nuestros pensamientos y nuestras vidas, lenta pero seguramente.

Nuestra mente quiere hacer lo contrario, quiere que pensemos en la persona todo el tiempo, aferremos al dolor y nunca olvidemos quién y qué lo causó. Nuestra mente quiere esto, porque está tratando de “protegernos” de la manera en que normalmente lo hace. Si algo nos causa dolor, como una estufa caliente, el trabajo de nuestra mente es recordarnos que no volvamos a tocar esa estufa caliente, para asegurarnos de recordar lo doloroso que fue la primera vez. Cuanto más dolorosa sea la experiencia, más trabajará nuestra mente para asegurarnos de que no la olvidemos, por lo que nunca volveremos a cometer ese “error”. Dado lo insoportable que es la angustia, nuestra mente hará todo lo posible para mantener ese dolor fresco en nuestros pensamientos. Como resultado, nuestra mente nos engañará para que creamos que…:

  1. Nuestro ex era el mejor, el único, el especial.

Nuestra mente tratará de recordarnos las mejores cualidades de nuestro ex. Imágenes de ellos en su mejor momento aparecerán en nuestra cabeza de forma espontánea. Sin embargo, este retrato desequilibrado, irrealista e idealizado de la persona que nos rompió el corazón solo hará que el dolor que nos causa empeorara.

  1. La relación nos hizo felices todo el tiempo.

No, no lo hizo; ninguna relación lo hace Hubo muchos momentos frustrantes, molestos o dolorosos, y deberíamos recordarlos también.

  1. Si solo les enviamos un mensaje de texto o nos contactamos con ellos, nos sentiremos mejor.

La necesidad de enviar mensajes de texto, mensajes, llamadas o correos electrónicos será muy fuerte. Pero hacer esas cosas solo nos hará sentir más desesperados y necesitados, y dañará nuestra autoestima .

  1. Hablar sobre la ruptura con todos nuestros amigosaliviará nuestro dolor.

No, no lo hará. Hablar de eventos emocionalmente dolorosos es natural, incluso útil, si lo hacemos para resolver problemas, o si lo hacemos para obtener una validación emocional. Pero repasar los mismos detalles una y otra vez solo nos hará sentir peor.

  1. Tenemos que saber exactamente por qué se produjo la ruptura.

Tener una comprensión clara de por qué se produjo una ruptura es realmente útil. Sin embargo, pocos de nosotros recibimos una explicación clara y honesta de tales cosas. Tratar de meternos en la cabeza de nuestro ex para entender por qué las cosas no funcionaron es un agujero de conejo. Es mejor decidirse por “no estaban lo suficientemente enamorados” o “no fuimos la pareja correcta”.

Autor entrada: Editor

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