Hacer frente a la pérdida de un cónyuge

Tratar con la pérdida de un cónyuge puede ser uno de los eventos más traumáticos y estresantes en la vida de una persona. Esta pérdida a menudo ocurre durante una etapa en la que están ocurriendo muchos otros cambios. Los niños han crecido y se han mudado, la pareja se ha retirado y ha experimentado un cambio significativo en la rutina, el estado financiero puede estar arriba o abajo, los contactos con amigos y conocidos pueden haber sido recortados y la salud de la viuda o viuda puede estar disminuyendo.

Durante este período de agitación dramática donde se desafían los límites físicos, psicológicos y espirituales, aceptar que el proceso de duelo no será breve, hace que todo el proceso sea aún más difícil. Al atravesar este período de duelo con muchas personas, he encontrado que un período de uno a dos años es a menudo necesario. El proceso de duelo, dada su duración no es demasiado extremo, es uno de los elementos más esenciales en el proceso de curación.

Reconstruir un patrón de vida diario, durante los primeros meses de duelo, puede ser muy difícil. Muchas personas se encuentran solas por primera vez desde la edad adulta temprana. La soledad parece intolerable y puede parecer que sus únicos confidentes son aquellos que han sufrido un tipo de pérdida. Las mujeres que han perdido a sus parejas a menudo se sienten abrumadas por actividades de las que no eran responsables en el pasado, como reparaciones mecánicas y detalles financieros.

A continuación hay algunas sugerencias que pueden ser útiles para aquellos que sufren la pérdida de un cónyuge:

  • Deje que la familia proporcione cuidado y apoyo. Además, profesionales como especialistas en salud mental, clérigos y médicos pueden ayudarlo.
  • Los grupos de apoyo para la pena y la pérdida también son extremadamente útiles. La oportunidad de procesar y compartir sentimientos con otras personas que experimentan dificultades similares puede ser invaluable en el proceso de curación.
  • No confíe en que sus hijos le allanen el camino durante esta transición. La mayoría de los niños lo apoyarán, pero se sentirán orgullosos y agradecidos si les permite llevar una vida mientras comienzan a reconstruir la suya.

A través del dolor, el tiempo y el amor, la curación y el ajuste pueden ocurrir, lo que permite que el sobreviviente avance y avance hacia el futuro.

Autor entrada: Editor

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